Pequeña historia del vino caliente...
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Esta bebida, consumida principalmente en invierno, no es de origen saboyano como muchos creen: es una muy antigua tradición que viene de Escandinavia y de Europa del Este, donde se encuentra con el nombre de Glög y de Glühwein.
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El vino caliente en la cocina...
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Como su nombre indica, el vino caliente es simplemente vino (tradicionalmente tinto aunque a veces puede ser blanco) que se calienta en una cacerola hasta que hierve, añadiéndole azúcar y complementándolo con frutas y/o especias.
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No se sirve nunca en un vaso de vino. Se elegirá más bien una jarra de cerveza o una taza grande.
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¿Cómo puedo adornar el vino caliente?
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Las frutas recomendadas: Naranjas, mandarinas, limones, higos...
Las especias recomendadas: Canela, clavo, vainilla, nuez moscada...
Truco para la conservación:
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¿Conservar el vino caliente? Es posible, si lo metes en una botella y lo dejas al fresco. No obstante, ¡consúmelo rápidamente!
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¿Qué se puede picar con el vino caliente?
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Idealmente, ¡un alajú! También puedes servir un brioche o rebanadas de pan con mantequilla si se sirve a la hora de la merienda. El vino caliente también se puede servir con un aperitivo o una comida salada: en Escandinavia es la bebida que acompaña la cena de Navidad.
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Para regalar: el kit de vino caliente
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Ofrece una botella de vino y un tarro que contenga las especias, condimentos y el azúcar necesarios para la realización de la receta. No olvides adjuntar la receta y envolverlo todo con un bonito papel de regalo.
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El abuso de alcohol es peligroso para la salud, consumir con moderación.
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Fuente: Enfemenino.com
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