Es soso, triste, no tiene sabor, es difícil, nunca acaba de cocerse... Deja de lado las ideas preconcebidas. ¡Esto no es cocción al vapor! Si hasta la sémola del cuscús se cuece... ¡con el vapor del caldo de las legumbres y de la carne!Cocedor al vapor eléctrico: Estos aparatos tienen en general 2 recipientes de vapor, que se colocan encima de una olla que contiene el agua. Ocupan sitio pero son muy prácticos y permiten cocer, por ejemplo, la verdura abajo y el pescado arriba, o cantidades muy grandes llenando los 2 recipientes. También se puede recalentar rápidamente arroz y pastas, sin que se peguen.
Olla de cuscús: La ventaja es que con una olla de cuscús se puede hacer cuscús y cualquier otra receta al vapor. Es un verdadero “todo en uno”, que ocupa sitio, ¡pero justificado!
Cesta de bambú: Esta cesta asiática es, ante todo, estética y se puede poner en la mesa (con la tapa conserva los elementos al calor). Así pues, es ideal para quienes buscan un recipiente que también sirva para servir, pero no se puede preparar todo lo que se quiere.
Cacerola + colador + paño: El método casero. Ponemos el colador (¡que no sea de plástico!) sobre una cacerola con agua hirviendo, eventualmente se tapiza el interior con un paño y se cubre. El vapor puede escaparse un poco por los lados, por eso es útil el paño.
Los trucos para perfumar:
Por supuesto que podemos cocer todo al vapor, pero ciertos alimentos se adaptan mejor que otros a este modo de cocción.
Cocción al vapor muy adecuada:
Todas las verduras, todos los pescados, raviolis asiáticos, flanes, foie-gras, algunos postres, Aves. Carnes blancas: partes tiernas de buena calidad.
Cocción al vapor poco o nada adecuada:
Carnes blancas: partes duras que necesitan cocerse a fuego lento.
Recetas con queso: con tanta humedad el resultado no será muy bueno...
Pequeño consejo: cuidado, no cuezas a la vez alimentos que no se sirven juntos...







